El ABC de los aceites esenciales, parte 3
Tras haber hablado en las entregas anteriores de esta serie sobre los fundamentos de los aceites esenciales y los difusores, ahora nos centramos en su uso en el cuidado de la piel y en el hogar.
Aceites esenciales en el cuidado de la piel
Los aceites esenciales nunca deben aplicarse directamente sobre la piel sin diluir. Mezcla siempre con un aceite portador como el de jojoba, almendra o aceite de coco. La proporción recomendada es de 1–2 gotas de aceite esencial por cada cucharada sopera de aceite portador.
Aceite de árbol de té: Antibacteriano, ideal para pieles problemáticas.
Lavanda: Calmante, adecuada para pieles sensibles e irritadas.
Aceite de rosa mosqueta: Favorece la renovación de la piel, ayuda a reducir cicatrices y manchas de pigmentación.
Aceites esenciales en el hogar
Añade unas gotas de aceite esencial a los productos de limpieza para obtener una fragancia natural y efecto antibacteriano. El limón y el aceite de árbol de té son especialmente eficaces como agentes de limpieza.
Aceites esenciales en el baño
Añade 5–10 gotas de aceite esencial (mezclado con 1 cucharada sopera de sales de baño o leche) al agua del baño. La lavanda relaja, el eucalipto abre las vías respiratorias y el romero estimula.
¡Descubre toda la gama de aceites esenciales Puhdas+!
Deja un comentario
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.